enero 29 2026 0Comment

bbosch, Fabricó torres de acero galvanizado destinadas a reubicar una línea de transmisión eléctrica que interfiere con el recorrido del Futuro Teleférico Bicentenario.

  • Las estructuras permitieron reubicar una línea eléctrica de transmisión de 110 kV que cruzaba el Cerro San Cristóbal, evitando interferencias con el trazado del proyecto y reforzando la seguridad en un entorno urbano de alto tránsito.

La empresa chilena bbosch, con 65 años de trayectoria en el desarrollo energético y la industria metalmecánica de Chile, desarrolló torres de acero galvanizado de hasta 30 metros de altura, destinadas a reubicar una línea eléctrica de alta tensión que interfería directamente con el recorrido del futuro Teleférico Bicentenario.

La iniciativa contempló la generación de un “bypass” eléctrico para desviar la línea de transmisión de 110 kV que atraviesa el Cerro San Cristóbal, evitando cruces de seguridad entre cables de alta tensión y las cabinas del sistema, cuyo trazado de 3,4 kilómetros conectará las comunas de Huechuraba, Las Condes y Providencia. Esta reubicación protege a automovilistas, ciclistas, trabajadores y peatones en un sector de alto flujo, donde confluyen carreteras, ciclovías y áreas recreativas.

“Se trata de una obra relevante para la conectividad de Santiago, que contribuirá a reducir la congestión y los tiempos de traslado de miles de personas. Su ejecución implicó reubicar infraestructura eléctrica crítica, asegurando continuidad operacional y altos estándares de seguridad en un entorno urbano complejo”, señaló Ricardo Redlich, gerente de estructuras de bbosch.

Acero galvanizado y economía circular

El proyecto destacó por el uso de acero galvanizado con hasta un 98% de material reciclado, de origen local e internacional (en este último caso, de Turquía). “Todo cumple con la norma chilena NCh 203 y cuenta con ensayos de laboratorio y certificaciones que respaldan su resistencia y calidad estructural”, explicó Fernando Valderas, subgerente comercial de bbosch.

El galvanizado retrasa la corrosión y reduce mantenimiento, especialmente en condiciones de humedad, sol y variaciones climáticas. Las torres soportan frío, nieve, exposición solar y fenómenos como el galloping de los cables, una vibración provocada por el viento que puede generar oscilaciones severas. “La calidad del acero es fundamental para la confiabilidad de esta instalación crítica sobre un espacio público activo”, agregó Valderas.

La ingeniería de detalle se realizó con software de modelamiento y armado virtual, diseñando más de 500 piezas por torre, incluyendo pernos y uniones, lo que permitió verificar digitalmente el calce de cada componente antes de la fabricación y montaje, reduciendo riesgos y optimizando tiempos.

“Modelamos cada estructura como un rompecabezas digital en 3D, evitando errores, mejorando la automatización y permitiendo ajustes ágiles durante el montaje”, explicó Francisco Flores, jefe de ingeniería y diseño de bbosch.

El diseño consideró el entorno urbano y geográfico del Cerro San Cristóbal, incorporando torres con inclinaciones específicas para adaptarse al trazado, las pendientes y la cercanía de vías de alto tránsito, asegurando la continuidad operacional de una infraestructura clave para la movilidad y desarrollo de la ciudad.